Viernes 22.06.2018
El Bernabéu

FINAL ACB

Real Madrid - Baskonia: del milagro de Herreros a la heroicidad de Llull

Un enfrentamiento que se ha dado tan sólo una vez en la final de unos playoffs por el título. Sin embargo, se trata de un cruce que ha dejado grandes momentos para la historia. Instantes épicos que han quedado grabados en la retina del aficionado madridista, como el mítico triple de Alberto Herreros que le dio una Liga a la entidad madridista allá por 2005. 

Decisivo triple de Alberto Herreros en la final de la ACB de la temporada 2004/2005
Decisivo triple de Alberto Herreros en la final de la ACB de la temporada 2004/2005
Real Madrid - Baskonia: del milagro de Herreros a la heroicidad de Llull

Un partido entre Real Madrid y Baskonia evoca recuerdos mágicos. Momentos irrepetibles de baloncesto puro y, sobre todo de coraje. Un enfrentamiento entre dos grandes del balón naranja, que ha trascendido la condición de partido normal. Dos equipos luchadores, con carácter, que no dan un balón por perdido y con unas plantillas que atesoran una calidad descomunal. 

Cada partido es una batalla entre estos dos equipos tan aguerridos. Tal es así, que rara vez se pueden ver palizas de un equipo a otro. Como en todos los ámbitos de la vida, siempre hay excepciones. Una de ellas ocurrió esta misma temporada, cuando el Real Madrid cayó vapuleado por 30 puntos ante los vitorianos. El resultado final fue de 105-75. Un día que es mejor no recordar para los blancos. 

Sin embargo, no siempre los momentos que ha dejado este enfrentamiento han sido malos, ni mucho menos. Hablar de un Madrid-Baskonia es vislumbrar a Alberto Herreros lanzando desde la esquina del Buesa Arena para sumar un nuevo título de Liga tras una remontada histórica. Una de las canastas más recordadas de la historia reciente del conjunto madridista. Hay más partidos marcados en rojo, pero el de la final de Liga de la temporada 2004/05, es especial.  

EL MILAGRO DE HERREROS

Era el quinto partido de la final de la Liga ACB. Mucho antes de la llegada de Laso y, por supuesto, de que Alberto Herreros se convirtiera en una pieza clave de este ciclo hegemónico del Real Madrid desde los despachos. Fue en 2005, cuando los blancos se encontraban a falta de 40 segundos ocho abajo en el marcador. Una cifra muy difícil de salvar para cualquier equipo, pero no para el equipo merengue. 

La casta de los de Bozidar Maljkovic fue la protagonista de los últimos instantes de ese espectáculo. Luis Scola pone esta diferencia en el marcador desde la línea de personal. El Real Madrid busca una jugada rápida para que el francés Mickael Gelabale anote un triple y coloque a su equipo a cinco puntos. El por entonces conocido como TAU se precipitó y no pudo anotar debido a una gran lectura de la defensa merengue. 

El Real Madrid atacó y no perdonó gracias a una penetración de Hamilton. Los blancos subieron prestaciones y presionaron el saque de fondo como si no hubiera un mañana. Efectivamente no lo hubo para los vitorianos. Prigioni perdió el balón y mandó a Sonko a la línea de personal, donde sólo anotaría un lanzamiento. Los blancos se pusieron a tiro de piedra y volvieron a recuperar el balón tras una nueva pérdida baskonista. 

Entonces llegó la jugada mágica. El Real Madrid sirvió desde el lateral del campo y empezó a dibujar la jugada. Louis Bullock amasaba la bola hasta que encontró a Alberto Herreros en la esquina sólo para lanzar. El americano lo vio y el alero no perdonó. Tres puntos y un título que viajó a unas vitrinas que no pensaba conocer. La remontada se consumó y el espíritu madridista apareción. 

LA COPA DE LLULL

El curso pasado, en la Copa del Rey que se disputaba en Vitoria, los blancos se volverían a medir contra Baskonia tras enfrentarse en las semifinales del mismo torneo en el año anterior. En 2016, el Real Madrid se llevó la victoria por 80-86. Un partido estaba siendo muy parejo. Una lucha constante de poder entre dos de los equipos más en forma de Europa en el momento. 

El puesto en la final de Gran Canaria esperaba y Sergio Llull decidió que ya estaba bien. Dos penetraciones comenzaron a certificar el pase del Real Madrid y cimentaron ocho puntos consecutivos del de Mahón para darle el pase al Real Madrid a la final de la Copa del Rey. 

REMONTADA Y PRÓRROGA

Un año después, los madridistas perdían de ocho en el último minuto de partido. Pero, como ocurriera en 2005, apareció un hombre que no estaba dispuesto a perder el partido. Ese fue el 'Increíble Llull'.

Llull celebrando una canasta

El '23' blanco se disfrazó de superhéroe para darle la vuelta a un partido que estaba perdido. Los madridistas establecieron un parcial de 7-0 que amenazaba la victoria baskonista. Un triple de Anthony Randolph acercaba al Real Madrid a cinco puntos. Llull redujo diferencias con dos canastones de manual, que ponían al Madrid a un punto de desventaja. Sin embargo, Baskonia volvería anotar. La eliminación se antojaba inevitable. Pero ahí estaba el de Mahón, para evitar el desastre. Con una de sus canastas imposibles, el balear decantó la balanza en favor del Real Madrid para mandar el partido a la prórroga.

En la prórroga, el Real Madrid iba en volandas gracias al motor de Sergio Llull. Por su parte, Baskonia no era capaz de sobreponerse y acabó cediendo ante un equipo que estaba en modo apisonadora. 

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